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Litiasis renal

Piedras en los riñones: síntomas que pueden indicar que necesitas valoración

Una piedra en el riñón puede permanecer silenciosa durante un tiempo. El dolor suele aparecer cuando se desplaza hacia la vía urinaria o dificulta el paso de la orina. Reconocer las señales ayuda a saber cuándo buscar valoración.

Las piedras en los riñones, también llamadas cálculos renales o litiasis renal, son formaciones sólidas que se producen a partir de sustancias presentes en la orina.

Algunos cálculos pueden permanecer en el riñón sin provocar síntomas. Otros pueden desplazarse hacia el uréter —el conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga— y producir dolor intenso, sangre en la orina u otros síntomas.

Aunque algunas piedras pequeñas pueden expulsarse espontáneamente, no todos los cálculos se comportan de la misma manera ni requieren el mismo tratamiento.

¿Qué síntomas pueden indicar piedras en los riñones?

Los síntomas dependen, entre otros factores, de la ubicación del cálculo y de si está dificultando el flujo de la orina.

Entre las manifestaciones que pueden aparecer se encuentran:

Cuando existe infección también pueden aparecer fiebre y escalofríos, una combinación que requiere especial atención.

¿Cómo es el dolor de una piedra en el riñón?

Uno de los síntomas más conocidos de la litiasis es el cólico renal.

Puede presentarse como un dolor intenso en la espalda o el costado y cambiar de ubicación conforme el cálculo avanza por la vía urinaria. En algunos pacientes el dolor se extiende hacia la parte baja del abdomen o la ingle.

También puede aparecer en oleadas: aumenta de intensidad, disminuye y vuelve a aparecer.

Sin embargo, no todas las piedras provocan el mismo dolor. Un cálculo pequeño puede pasar por las vías urinarias con pocos síntomas, mientras que otro puede producir molestias importantes dependiendo de su ubicación y del grado de obstrucción.

¿Puede haber piedras en los riñones sin dolor?

Sí.

Algunos cálculos pueden permanecer en el riñón sin causar síntomas y descubrirse durante un estudio realizado por otro motivo.

Por eso, la ausencia de dolor no significa necesariamente que no exista litiasis.

Cuando un cálculo comienza a desplazarse o interfiere con el flujo normal de la orina, es más probable que aparezcan síntomas.

¿Qué significa que el dolor se mueva hacia la ingle?

Cuando una piedra sale del riñón y entra en el uréter, hablamos de litiasis ureteral.

El uréter es un conducto estrecho, por lo que el desplazamiento de un cálculo puede producir dolor intenso y obstrucción.

Conforme la piedra avanza, la localización del dolor puede cambiar. Además del dolor en el costado o la espalda, algunas personas presentan molestias en la parte baja del abdomen o la ingle, así como urgencia, mayor frecuencia o dolor al orinar.

¿La sangre en la orina puede deberse a una piedra?

Sí. Los cálculos urinarios son una de las posibles causas de hematuria, que es la presencia de sangre en la orina.

La orina puede verse rosa, roja o marrón, aunque en otras ocasiones la cantidad de sangre es tan pequeña que únicamente se detecta mediante un análisis.

Sin embargo, encontrar sangre en la orina no permite concluir que existe una piedra. La hematuria tiene diferentes causas y debe estudiarse adecuadamente.

Conoce también: Sangre en la orina, ¿debe revisarse aunque haya sido una sola vez?

¿Cuándo una piedra puede convertirse en una urgencia?

Este punto es especialmente importante.

Un cálculo puede obstruir parcial o completamente el flujo de la orina. Cuando existe una obstrucción acompañada de infección, la situación puede requerir atención urológica urgente.

Busca atención médica con prontitud si el dolor se acompaña de:

Una obstrucción urinaria asociada con infección no debe tratarse únicamente intentando controlar los síntomas en casa.

¿Por qué no conviene ignorar los síntomas?

No todas las piedras representan una urgencia y algunas pueden expulsarse espontáneamente.

Sin embargo, sin una evaluación no es posible saber únicamente por la intensidad del dolor cuál es el tamaño del cálculo, dónde se encuentra o si está obstruyendo la vía urinaria.

Los cálculos que producen obstrucción pueden ocasionar complicaciones. Además, una obstrucción asociada con infección requiere atención urgente para proteger al paciente y la función renal.

Por eso, la valoración no busca solamente controlar el dolor: también permite conocer dónde está la piedra, cuánto mide y qué efecto está teniendo sobre la vía urinaria.

¿Cómo se diagnostican las piedras en los riñones?

La evaluación comienza con la historia clínica y la exploración física.

El médico puede preguntar sobre las características y ubicación del dolor, cuándo comenzó, síntomas urinarios, fiebre, episodios previos de litiasis, antecedentes familiares y otros factores relevantes.

Según el caso, la evaluación puede complementarse con:

Entre los estudios de imagen que pueden utilizarse están el ultrasonido y la tomografía. La elección depende de las características de cada paciente y del escenario clínico.

¿Todas las piedras necesitan cirugía?

No.

Algunos cálculos pequeños pueden expulsarse espontáneamente y manejarse de manera conservadora bajo indicación médica.

En otros casos puede ser necesario intervenir, especialmente cuando existe obstrucción, dolor persistente a pesar del manejo analgésico, infección, baja probabilidad de expulsión espontánea o determinadas características del cálculo y del paciente.

Dependiendo de cada caso, existen diferentes alternativas para fragmentar o retirar los cálculos, entre ellas procedimientos endourológicos como la ureteroscopia, en la que pueden utilizarse tecnologías como el láser para fragmentar la piedra, así como otras técnicas indicadas según la localización y tamaño del cálculo.

El tratamiento no se decide únicamente por el tamaño de la piedra. Su ubicación, composición probable, síntomas, presencia de obstrucción o infección y características del paciente también influyen en la decisión.

Si ya tuve una piedra, ¿puedo volver a tener otra?

Haber presentado una piedra previamente aumenta la posibilidad de formar nuevos cálculos.

Por eso, el tratamiento de la litiasis no debería terminar necesariamente cuando desaparece el dolor o se elimina la piedra.

En determinados pacientes puede ser conveniente analizar el cálculo y estudiar factores que favorecen su formación. Dependiendo de los resultados, pueden recomendarse medidas de prevención relacionadas con hidratación, alimentación o medicamentos.

Las recomendaciones deben individualizarse: no todos los tipos de piedra se previenen exactamente de la misma manera.

¿Cuándo consultar con un urólogo?

Es recomendable solicitar valoración si presentas síntomas compatibles con litiasis, especialmente ante dolor intenso en el costado o espalda, sangre en la orina, dolor al orinar o antecedentes de piedras.

La valoración urológica permite determinar si existe un cálculo, conocer su tamaño y ubicación, identificar una posible obstrucción y decidir si puede vigilarse o requiere tratamiento.

Conoce más sobre litiasis renal

Atención urológica especializada

Si presentas dolor intenso en la espalda o el costado, sangre en la orina o síntomas que podrían relacionarse con piedras en las vías urinarias, agenda una valoración con el Dr. Juan Carlos Navarro Vargas, Urólogo y Urólogo Oncólogo.

Una evaluación adecuada permite establecer el diagnóstico y definir las opciones de tratamiento de acuerdo con las características de cada caso.

Preguntas frecuentes

El dolor intenso en la espalda o el costado que puede desplazarse hacia la parte baja del abdomen o la ingle es compatible con litiasis, pero existen otras enfermedades que pueden producir síntomas similares. Para confirmar el diagnóstico pueden ser necesarios análisis y estudios de imagen.

Sí, algunos cálculos pueden expulsarse espontáneamente. La probabilidad depende, entre otros factores, de su tamaño y ubicación. El urólogo puede determinar si es razonable esperar su expulsión o si es preferible otro tratamiento.

La presencia de fiebre o escalofríos junto con una posible obstrucción por un cálculo puede indicar una infección y requiere valoración médica urgente.

No. Existen diferentes alternativas y algunos cálculos ni siquiera requieren un procedimiento. El tratamiento depende de las características de la piedra, su ubicación, los síntomas y la situación clínica de cada paciente.

Los estudios de imagen permiten localizar los cálculos. Dependiendo del caso pueden utilizarse ultrasonido, tomografía u otros estudios. El médico determina cuál es el más adecuado para cada paciente.

En muchos pacientes es posible disminuir el riesgo mediante medidas dirigidas a los factores que favorecen la formación de cálculos. La hidratación suele ser importante, pero las recomendaciones de alimentación y medicamentos dependen del tipo de piedra y de las características de cada paciente.

Referencias médicas

Dr. Juan Carlos Navarro Vargas

Sobre el autor

Dr. Juan Carlos Navarro Vargas

Urólogo y Urólogo Oncólogo, con más de 15 años de experiencia. Cuenta con formación en Urología Oncológica en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) y certificación del Consejo Nacional Mexicano de Urología, No. 1060.

Su práctica comprende la urología general y la oncología urológica, con atención integral de enfermedades de las vías urinarias y del sistema reproductor masculino.

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La información presentada en esta página tiene fines informativos y no sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento médico profesional. Cada paciente requiere una evaluación individualizada para determinar el manejo más adecuado según sus necesidades y antecedentes clínicos. Si presentas síntomas o tienes alguna inquietud, agenda una consulta con un urólogo certificado para recibir atención especializada y personalizada.

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